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Catalina de Soto

Granada, entre los siglos XVI-XVII. Bordadora y tasadora de ajuares de novia. Esclava. “Reina de negras”

Páginas de los libro de Bermúdez de Pedraza. Fuente BNE Digital


Catalina bordadora Martín Casares, Aurelia. Díaz Hernández, Magdalena.

Catalina de Soto “Reina de negras” Díaz Hernández. Magdalena

La esclavitud en la Granada del siglo XVI Martín Casares, Aurelia.


Catalina bordadora

Martín Casares, Aurelia. Díaz Hernández, Magdalena. Nuevas reflexiones sobre “Elena, alias Eleno de Céspedes”, transgénero, redes sociales y libertad en la España del siglo XVI. Bulletin for Spanish and Portuguese Historical Studies: Vol. 41 : Iss. 1 , Article 2.

Tomado de: https://asphs.net/wp-content/uploads/2020/02/Nuevas-reflexiones-sobre-_Elena-de-C%C3%A9spedes_-transg%C3%A9nero-redes-sociales.pdf Vista el 21/07/2026

... y la negra Catalina de Soto, (una conocida bordadora que tasaba los ajuares de las novias)10.

  1. Aurelia Martín Casares, “Free and freed black Africans at the time of Spanish Renaissance”, en (ed.) Kate Lowe y Thomas Earle, Blacks Africans in Renaissance Europe, (Londres, New York: Cambridge University Press, Cambridge, 2005), 247-260.



Catalina de Soto “Reyna de negras”

Fragmentos extradidos de Díaz Hernández. Magdalena. “y florecieron en este pontificado…” empoderamiento y redes sociales de los esclavos negros en la Granada del siglo XVI1. En eHumanista 39 (2018): 231-247.

Tomado de https://digitum.um.es/server/api/core/bitstreams/1a0dd666-42fc-4a45-bd40-50f0790816da/content Vista el 21/07/2026

También sobre la bordadora Catalina de Soto a la que el historiador granadino pone en “silencio” en su primera obra (Bermúdez de Pedraza 1608, 138) para considerarla en su segunda obra el cuarto

personaje “ilustre” de la ciudad (1639, 260). La respuesta sobre la inclusión de Catalina de Soto como negra “ilustre” está en la propia intención de la obra 1639, en la que Bermúdez de Pedraza intenta recuperar el prestigio de una ciudad que podría haber sido imperial desde la estadía de Carlos V en 1526, pero que queda casi desierta tras la rebelión y la expulsión de los moriscos.

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Sin olvidarnos que desde el siglo XVI circulaba la Leyenda Negra por el papel de la monarquía española en la esclavitud hacia los indios y los africanos. Quizás por ello la figura de Catalina de Soto es una muestra de todos esos contrastes:

Mereció por sus ilustres partes ser Reyna de negras, era de cuerpo gentil y rostro bien aficionado, y de las mejores manos de labor de su tiempo, fue la primera aguja de España de punto real y llano de bordar y dibuxar; era la tasadora dedonas y axuares de las desposadas, en aquella edad de oro quando se usaba labores de ajuares ricos que pasaba de padres a hijos hasta la tercera y quarta generación, pero ya no ay que tassar porque todo está muy tasado. Yo la conocí en mi puericia, y me iva tras ella pareciéndome gran novedad ver una negra muy asseada, y compuesta, con dos criadas blancas detrás della.” (Bermúdez de Pedraza 1639, 260)

Bermúdez de Pedraza empodera a una mujer que rompe cualquier estereotipo sobre la población negra española del siglo XVI. Primero no es cualquier mujer, es la reina de todas las negras, es un modelo a seguir, aunque esa referencia sea sobre su cuerpo, normalmente sexualizado en la literatura de la época (Martín Casares 2010,173-188) y en la historiografía como víctima de los abusos de sus amos. Reina además por el papel que Etiopía tuvo asignado en el imaginario europeo como tierra de reyes como veremos más adelante. En lo referente al aseo y al vestido el autor nos enseña a una mujer relacionada con una familia acomodada, que lleva dos criadas blancas a su servicio, invirtiendo los roles sociales de la España del siglo XVI. Además debemos tener en cuenta la tradición de tener esclavos y esclavas negras bien vestidos entre la corte y nobleza europea desde la Edad Media como símbolo de distinción y de status social, que se afianzó en la Edad Moderna (Heers 1989, 115-116).

Por otro lado existe la posibilidad de que Catalina de Soto fuera más o menos independiente por su trabajo como bordadora real. Los Reyes Católicos habían protegido la producción textil propia desde 1494, al ordenar que no se importaran “paños, ni piezas algunas de brocados, raso, ni de pelo, ni de oro ni de plata; ni paños de oro tirado; ni ropas fechas de cosa de ellos para vender, ni bordados de filo de oro e de plata”. Aunque introdujeron una excepción que se mantuvo inalterada en adelante que favorecía en los ornamentos de la Iglesia: “se puedan meter brocados e paños de filo de oro e de plata e brocados; e que quien quiera lo pueda cortar, e coser e facer e brollar con filo de oro e de plata sin pena alguna,” (Barrón García 2011, 75).

Posiblemente Catalina bordara para la iglesia, pero lo que sí es seguro es que lo hacía para las damas de la nobleza granadina a las que tasaba los ajuares. La clara evolución entre la Catalina de Soto de la obra de 1608 y la de 1639 también se aprecia sobre Juan Latino, Cristóbal Meneses y el licenciado Ortiz. Bermúdez de Pedraza dice de ellos que son la “honra de la nación Etiópica” (1608, 138), para resaltar después en la Historia Eclesiástica su singularidad “este pontificado fue florecido de negros ilustres” en Granada, incluyendo ya a Catalina de Soto (1639, 260). Entre una obra y otra Bermúdez de Pedraza traza un mapa de diferenciación y privilegio de estos cuatro negros con respecto al resto de población esclava negra granadina (Martín Casares 2000).

Juan Latino, Catalina, Ortiz y Cristóbal “honran” a su nación, pues a través de su figura se recupera la imagen medieval de Etiopía como tierra de soberanos africanos que sirvió de inspiración para la representación de la leyenda de los Reyes Magos, la cual simboliza la postración de los pueblos paganos ante las verdades del Cristianismo (Gómez 2005, 144).Por otro lado, las Sagradas Escrituras atribuyeron a Etiopía …

Si bien de Catalina de Soto no tenemos datos de su filiación...

A pesar de los pocos datos biográficos que Bermúdez de Pedraza aporta sobre la bordadora Catalina Soto, fray Cristóbal de Meneses y el licenciado Ortiz, podemos construir ciertos elementos que comparten con Juan Latino y establecer un patrón común entre todos ellos. Primero, el mismo origen étnico biológico y geográfico mediante el binomio negro/Etiopía; segundo, estar emparentados con la nobleza por descendencia, adopción y patrocinio de su educación o exclusivamente a su servicio como puede ser el caso de Catalina de Soto; tercero, al formar parte de un grupo privilegiado de la sociedad entran en contacto con las estructuras de poder local; cuarto,

los cuatro “negros ilustres” como los llama Bermúdez de Pedraza pasan a formar parte de la historia y del linaje de la ciudad, donde parece desaparecer los elementos étnicos como minoría social y la asociación a su negritud. Cuando los “negros ilustres” toman los valores castellanos de la ciudad de Granada, ésta se convierte en referente de la integración social frente al pasado conflictivo debido a la expulsión de los moriscos.

Bermúdez de Pedraza concibió de forma innovadora a fray Cristóbal Meneses, Catalina de Soto, al licenciado Ortiz y a Juan Latino. Todos ellos se caracterizaron por gozar de un amplio grado de libertad, entendida desde la movilidad social, profesional, etc. En una sociedad tradicionalmente jerárquica, estática y con poca interacción entre sus diferentes componentes, los distintos tipos de relaciones que los cuatro negros ilustres mantienen a lo largo de su vida, nos han permitido trazar qué lugar ocuparon en el espacio social granadino de finales del siglo XVI.

La esclavitud en la Granada del siglo XVI

https://digibug.ugr.es/handle/10481/14906 Enlace externo (visto el 21/07/2026) para acceder al la Tesis doctoral:

MARTÍN CASARES, Aurelia: La esclavitud en la Granada del siglo XVI. Granada, Universidad de Granada, 1998.

De ahí se publicó con el mismo título en el año 2000 por la Universidad de Granada.

2000, I.S.B.N.: 84-338-2613-1. 558 págs.

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